El barroco queer
Hay una serie de imágenes que vuelven una y otra vez en mi trabajo: ángeles, corazones atravesados, cuerpos masculinos casi escultóricos, flores que parecen sacadas de un altar,
La sospecha de que esta vez sí
Hay una sensación extraña que aparece cuando llevas muchos años intentando construir algo propio. No es entusiasmo exactamente. Tampoco es confianza. Es más bien una sospecha.
Trabajar con lo que te puede destruir
Hay una forma de creación que consiste en protegerse. Elegir el terreno seguro, las herramientas aceptadas, los lenguajes que ya han sido bendecidos por el tiempo. Nadie te discut
La foto y el fuera de campo
Hay lugares donde uno se deja la piel creyendo que está sembrando futuro. Yo lo hice.Con entusiasmo real, con ingenuidad limpia, con esa convicción casi infantil de que el color
El archivo que respira
No sabía que guardar era una forma de fe. Durante años fui acumulando cuadernos como quien entierra cápsulas del tiempo sin fecha de apertura. Agendas manchadas, hojas arrancada
Hay oficios que no se explican: se atraviesan.
El mío sucede en habitaciones pequeñas, con la luz encendida a deshoras y el zumbido constante del ordenador como único testigo. Sucede en pijama, con la piel aún marcada por l
La nostalgia de algo que nunca viviste.
Hay imágenes que recuerdo con precisión y no pertenecen a mi vida.Habitaciones enmoquetadas que jamás pisé, juguetes que nunca tuve, luces de neón de ciudades donde no estuve,
Bailar en el vertedero
Siempre hubo una idea romántica del artista: proteger su lenguaje, cuidar su firma, mantener un territorio propio.Ahora estoy trabajando con una herramienta que hace justo lo cont
El encargo que llega tarde a tu vida
Hay trabajos que no llegan tarde por calendario, sino por biografía. Durante años soñé con tener ciertas oportunidades: paredes grandes, presupuesto, legitimidad, la sensación
Aprender a mirar lo que ya hice
Abrir archivos antiguos es una experiencia extraña. No se parece a recordar. Se parece más a encontrarte con alguien que tuvo tu cara pero no tu cabeza. Durante mucho tiempo evit