State of Wild, de Oblique. Dirección de videoclip y carteles por Garbi KW. Dos versiones visuales para una misma canción: la original y el remix de Carlos Bayona.
State of Wild · Oblique
Canción: Oblique · Dirección del videoclip: Garbi KW
Carlos Bayona Remix
Para el remix de Carlos Bayona hice otra versión del vídeo. La canción y sus imágenes se reúnen de nuevo en una pieza distinta, que puede verse aquí junto al videoclip original.
Canción: Oblique · Remix: Carlos Bayona · Versión del vídeo: Garbi KW
Notas sobre la creación del videoclip
Cuando Oblique me envió State of Wild, no pensé en una historia. Pensé en una sensación: algo que sigue vivo bajo las capas, aunque quede enterrado bajo el miedo, la costumbre, la violencia o el ruido.
La canción habla de volver a un estado salvaje. No imaginé un paraíso perdido ni una naturaleza que pudiera resolverlo todo. Me interesaba la posibilidad de que, debajo de lo que hemos construido, siga existiendo una parte de nosotros que no encaja del todo con el mundo que hemos fabricado.
Por eso construí el vídeo como una sucesión de imágenes. La mujer cuya cabeza se convierte en una nube rosa. El ejecutivo con una bolsa de basura cubriéndole el rostro. El hombre rodeado de serpientes. El niño jugando entre cenizas. El bosque, los cuervos, los cuerpos frente a una explosión imposible, las figuras reunidas alrededor del fuego y el ciervo observado como una aparición.
Todas estas imágenes hablan entre ellas, aunque no necesariamente digan lo mismo. Quería dejar espacios para que cada persona encontrara sus propias asociaciones.
Gran parte del trabajo consistió en quitar cosas. Cuando una imagen explicaba demasiado o se convertía en una ilustración literal de la letra, dejaba de interesarme. Buscaba imágenes que funcionaran como recuerdos, sueños o advertencias. Que provocaran una reacción antes de pedir una interpretación.
Negros profundos, humo rosa
Trabajé desde una estética oscura, cercana a la fotografía editorial y musical que siempre me ha acompañado: negros profundos, niebla rosa, espacios vacíos y personajes aislados. Quería que el vídeo pareciera encontrado en algún lugar entre una ceremonia, una pesadilla y una portada de disco olvidada.
También aparecen cuestiones que vuelven una y otra vez en mi trabajo: la identidad, la máscara, el artificio, el poder, la espiritualidad, el colapso. La belleza y la decadencia compartiendo una misma imagen.
La bolsa de basura sobre la cabeza nació de ahí. Para mí reúne el anonimato, la vergüenza, el éxito vacío, la desconexión y la imposibilidad de mirarnos de frente. Es probablemente la imagen más importante del vídeo: concentra buena parte de las obsesiones que llevo años arrastrando.
Los cuervos aparecen como testigos, presencias inteligentes que observan el desastre humano desde cierta distancia. El humo rosa funciona casi como otro personaje. A veces parece una herida abierta; otras, una señal o una contaminación hermosa cubriéndolo todo.
Lo que sigue vivo
Mientras trabajaba pensaba en la contradicción que plantea la canción: la civilización nos ha permitido construir cosas extraordinarias y, al mismo tiempo, puede habernos alejado de algo esencial. No sé si existe ese «estado salvaje» ni si alguna vez fuimos puros. El vídeo tampoco intenta resolverlo.
Lo que sí reconozco es la sensación de haber perdido algo importante sin saber exactamente qué era. Quizá por eso aparecen tantas ruinas, máscaras, animales, humo y cuerpos suspendidos entre dos mundos. Ese lugar extraño donde uno empieza a sospechar que la vida que lleva no es la única posible.
State of Wild terminó siendo para mí una colección de símbolos sobre la desconexión y el deseo de volver a sentir algo verdadero. Con la conciencia de que, después de todo lo que hemos construido, todavía seguimos buscando la puerta de salida.
O la puerta de entrada.
Quizá sean la misma.
Carteles para State of Wild
Los carteles reúnen algunas de las imágenes del videoclip y les dan una vida fuera del montaje. El humo, las máscaras, los animales y los cuerpos quedan suspendidos en una sola imagen, con el título de la canción y los créditos como parte de la composición.








